Poco ha tardado en volver lo previsible a la Copa del Rey de Málaga. El campeonato se había estrenado con una sorpresa monumental como el meritorio triunfo del Valencia frente a un triste Barça, inútil de proteger su título, mas en el segundo duelo de cuartos se cumplió el pronóstico. El Real Madrid doblegó a un luchador Retabet Bilbao y se clasificó para semifinales, donde le aguardaba exactamente el Valencia. El duelo entre los capitalinos y los vizcaínos fue muy igualado hasta el último cuarto, cuando los de Laso fueron capaces de dar el estirón terminante en el marcador una vez que el Bilbao se recobrar de un mal tercer acto.
Los triples de Sergio Llull, enorme nuevamente pese a estar bajo la lupa, terminaron con la fe de los vascos, elogiable su actitud hasta el final, creyendo siempre y en todo momento en la remontada.

El Madrid tenía un duelo más difícil de lo que podía parecer a priori. No en balde se había dejado su imbatibilidad liguera exactamente frente al Bilbao en Miribilla. Mas el Martín Carpena no fue una caldera en contra suya, bastante igualadas las fuerzas en la grada a lo largo del duelo, y el conjunto blanco supo hallar el camino del triunfo.

Los 2 primeros cuartos reflejaron lanzaron una enorme igualdad entre los 2. El Bilbao hacía la goma cuando Deck se inspiraba o bien cuando Campazzo anotaba desde el perímetro. No se le veía inquieto al equipo de Mumbrú, capaz aun de conseguir ciertas ventajas merced al acierto de Rousselle y a la porfía de todos y cada uno de los que entraban en pista, jamás dando un balón por perdido.

El Madrid conminó con liquidar el duelo y sellar su pasaporte para semifinales en el tercer cuarto guiado por un inspiradísimo Campazzo mas la gigantesca figura de Balvin evitó ese primer lance. La embestida de los de Laso en el último acto ya fue mortal para los bilbaínos. Llull, señalado las últimas semanas por su bajo estado de forma, se disfrazó de héroe con 12 puntos en esos últimos diez minutos para citarse con el Valencia. Y cuando no aparecía el menorquín, era Tavares el que amedrentaba a los jugadores de Mumbrú con esos interminables brazos.

El triunfo no se le escapó al Real Madrid, que además de esto ha recuperado a Lllull para la causa, un arma que puede ser venenosa para todo contrincante que se cruce en su camino. El Martín Carpena semeja inspirar al Madridista, que decidió la última final festejada en Málaga (2014) con un triple desde el rincón contra el Barça. Sobre aviso está el Valencia.

Publicidad

 
Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo