El Real Madrid extendió este viernes en la casa del Zenit de la ciudad de San Petersburgo (71-86) su buena ráfaga en la Euroliga, en un choque en el que los argentinos Facundo Campazzo y Gabriel Deck tiraron del carro blanco para sumar el sexto triunfo seguido en la máxima competición continental frente a un contrincante en el que Gustavo Ayón le puso las cosas complicadas por instantes a su viejo equipo.
Padeció más de la cuenta el equipo blanco Madrid en su primera visita al Zenit St. Petersburgo, principiante en la competición y colista, para conseguir otra victoria más que le sostiene en la parte alta de la clasificación (8-3), igualando además de esto la mejor ráfaga en la presente edición de la competición continental con 6 triunfos sucesivos.

Como ocurriera en la última victoria frente al CSKA Moscú, la conexión argentina entre Campazzo y Deck empezó a marchar desde el arranque, capitalizando los 13 primeros puntos de los blancos (8-13). Con la lección bien aprendida, el Zenit del de España Joan Plaza no dejó correr con soltura a los de Laso y reaccionó de la mano del exvalencianista Will Thomas.

Frente a la ausencia del lesionado Sergio Llull, Fabien Causeur fue el responsable de soltar las muñecas con una bandeja inverosímil y un triple lejano que alejó levemente a los Madridistas. Mas la entrada desde el banquillo de un Ayón extramotivado ante sus ex- compañeros, y el acierto de Mateusz Ponitka desde el perímetro volvió a aproximar pronto a los rusos (19-22, min 10).

El segundo cuarto, a pesar de iniciarse con un tapón de Tavares, sostuvo exactamente la misma tónica, con el Zenit bastante más lúcido desde los 6,75 metros que en sus 4 derrotas precedentes en casa (Barcelona, Panathinaikos, CSKA y Khimki). El recuperado para la causa Trey Thompkins asimismo exhibía su puntería con un triple más tiro libre auxiliar.

No obstante, Ayón deseó dar cátedra en ataque y, marcando territorio en la pintura, bailó una y otra vez a Jordan Mickey con 10 puntos en la primera mitad. Asimismo el francés Andrew Albicy se puso el mono de trabajo y con 2 tiros libres puso por delante por vez primera al cuadro ruso en el choque, forzando a Pablo Laso a parar el partido con 31-28.

Rudy Fernández brincó a pista para dejar su impronta y contestar con un triple que ponía nuevamente la igualada. Desde ahí, velocidad de crucero de los Madridistas, estableciendo un parcial de 0-9 protagonizado por Jaycee Carroll y Nico Laprovittola que ponía la máxima diferencia (33-42). Albicy sostenía el pulso con otro canastón que dejaba todo abierto al reposo.

Al entreacto se llegó con 37-44, con un Madrid que supo castigar perfectamente los fallos de un contrincante que, a pesar de ser el presente colista de la competición, le sorprendió por instantes y llegó a ponerse por delante.

Tras el paso por las casetas, la escenificación del Real Madrid fue una declaración de pretensiones. Frente a un Zenit que salió desordenado, los blancos supieron escarbar en la herida y aprovecharon el desacierto local, que se prorrogó hasta los 4 primeros minutos del tercer cuarto, para poner los 20 puntos de diferencia (37-57).

Fue el mexicano Gustavo Ayón quien puso fin a la sequía para dar impulso significativo a los suyos. Unos minutos magníficos de Evgeny Voronov en un toma y daca incesante sobre el parquet devolvían, en solo 2 minutos, el parcial a los suyos (47-59) y forzaban a Laso a dar una charla frente a la relajación blanca.

El Zenit admitió el tú a y el encuentro se transformó en un correcalles en el que Voronov jugó completamente irrefrenado. En plena remontada y con el Sibur Arena encendido, un oportuno hurto de Campazzo facilitó el contraataque del Madrid que Rudy, dejando atrás sus 2 fallos precedentes, se ocupó de convertir desde la línea 3 puntos.

Con este triple del de España se cerró el tercer cuarto, que dejaba la decena de puntos de ventaja en favor del Madrid (56-66), mas con todo por decidir en un último periodo que se antojaba vital.

El triple de Thompkins no calmó los nervios del Madrid, que jugó con fuego inútil de frenar a Voronov y encomendado a los vitales rebotes de Gabriel Deck y Walter Tavares (12). A falta de 6 minutos (del 56-69 al 64-69), los 5 puntos de distancia no eran renta suficiente para soltar el pie del acelerador. Consciente, el cuadro Madridista apretó en defensa.

Un triple de Rudy puso nuevamente los diez puntos de diferencia, encauzando una victoria que, frente a los exhaustos tiradores rusos, Campazzo y Tavares se ocuparon de confirmar. Sosteniendo a raya al Zenit en el tramo final, los Madridistas administraron su sexta victoria sucesiva, tercera frente a un equipo ruso, para el 71-86 final y continuar una jornada más al alza y en la parte noble de la clasificación

La única nota positiva fue la retirada de Nico Laprovittola en el último cuarto. El internacional argentino debió retirarse al banquillo con molestias en un tobillo y ya no volvió a jugar.

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