Se quedó sin Copa el Barça, que despertó demasiado tarde de la pesadilla en la que vive desde Liverpool. En la final de Sevilla, el equipo de Valverde dobló la rodilla frente a la energía del Valencia, que festeja el título en el año de su centenario. El Barça prosigue confuso, inútil de rencontrarse consigo. Falto de tanto, de profundidad y de juego, sin ideas y a lo largo de una buena parte del partido sin orgullo, el equipo de Valverde concluye la época envuelto en un mar de dudas.