La Juventus, tras haber conquistado su noveno scudetto seguido frente a la Sampdoria, cayó por sexta vez en esta liga en su visita al Cagliari. Los de Zenga merecieron el triunfo frente a la actuación gris de los turineses, que dañó asimismo a un hambriento Cristiano. El luso precisaba tantos para lograr a Immobile, que con 35 tantos lidera la clasificación de los capocannonieri y la de la Bota de Oro.

Ahora, para lograrlo, debería marcar cuando menos 4 tantos frente a la Roma el sábado en la última jornada. Con Ronaldo nada es imposible, mas el reto semeja muy complicado.

Los sardos se adelantaron en el arranque del choque con el joven punta Luca Gagliano, que empujó entre palos con una estirada un centro de Faragó para su primera diana en la Serie A. La Vecchia Signora reaccionó y rozó el empate con Bonucci y una volea de Higuaín, mas se fue al reposo con el 2-0 en el marcador. Gio Simeone, recibiendo una asistencia del mismo Gagliano, batió a Buffon con un potente remate que supuso el duodécimo tanto de su positivo curso.

En la segunda parte, Buffon evitó prodigiosamente el 3-0 de Joao Pedro y después la Juve, más que con sus estrellas, se aproximó al 2-1 con los jóvenes Muratore y Zanimacchia. El marcador no volvió a moverse, y si el Cagliari salió de un mes de julio horrible (tuvo el segundo peor desempeño tras la SPAL), la Juve prosiguió su instante negativo. La celebración por el Scudetto conquistado frente a la Sampdoria hizo olvidar una crisis de resultados que es de nuevo nueva. En 7 jornadas, Sarri apenas sumó 8 puntos y en la Champions se precisará considerablemente más.

La Roma, por su lado, conquistó una esencial victoria a domicilio frente al Torino (2-3), que hace oficial su quinto puesto y la clasificación a la fase de conjuntos de la próxima Europa League, forzando al Milán a disputar la anterior. El partido fue entretenido desde sus primeros minutos, y ya antes del minuto 20 los dos conjuntos sumaron una enorme ocasión y un tanto a sus estadísticas. Los granata abrieron la lata con Berenguer, que recibió un balón de Zaza entre líneas y se deshizo de Pau López; los giallorossi empataron enseguida con un preciso zurdazo de Dzeko.

Los de Fonseca, ya antes del reposo, se adelantaron con un cabezazo de Smalling y asimismo golpearon el poste con un lanzamiento de falta de Kolarov. En la reanudación, Dzeko forzó un penalti que efectuó Diawara, mas el marfileño Singo festejó su estreno como titular con un remate cruzado que se coló en la portería con la ayuda de Pau López y le dio emoción a la última media hora.

En la fase final del choque, no obstante, estuvo considerablemente más cerca el 2-4, que en el descuento había firmado Dzeko con un hermoso y potente remate que el VAR anuló por fuera de juego tras una larga espera. La Fiorentina, finalmente, vivió de las mejores noches de su complicado curso dándose una celebración frente al Bolonia de Sinisa Mihajlovic. El enorme protagonista fue Federico Chiesa, autor de un hat-trick, y el defensa Milenkovic completó el póquer tras un saque de esquina.