El Real Madrid despidió un ciclo con una derrota frente al Betis que resume una temporada desilusionante. Y lo hizo con el más absoluto menosprecio de su afición, que ni tan siquiera consideró oportuno silbar frente al triste epílogo que le deparó su equipo. Para múltiples de los futbolistas que han dado al club 4 Champions League en 6 temporadas era su último partido con la camiseta blanca.

Solo merecieron la presencia de la mitad del aforo y la indiferencia de un Santiago Bernabéu que solo se rindió a Keylor Navas. El resto, pueden dar merced a que la afición vino en son de paz, a tomar el sol ya antes de comer y asumiendo que este Real Madrid no da para más

El costarricense deberá hacer las maletas una vez que Zinedine Zidane le prometiese que proseguiría. El francés, no obstante, ha capitulado a las demandas del presidente, Florentino Pérez, que ha impuesto la titularidad de Thibaut Courtois. Keylor dio su última lección de profesionalidad y, como tantas tardes, evitó con sus paradas una derrota deshonrosa del equipo blanco.

El plantel Madridista fue inútil de dejar un buen sabor de boca en el adiós a una temporada que comenzó con el pie izquierdo, con la derrota en la Superocpa de Europa frente al Atlético (2-4), que se torció desde el 5-1 en el Camp Nou, una goleada que se llevó por delante a Julen Lopetegui, y que terminó explotando con la doble derrota, en la Copa y en la Liga frente al Barça, y la debacle frente al Ajax en la Champions League.

Florentino debió recurrir a Zidane tras un segundo invento errado con Santiago Solari y el francés ha visto claro que el equipo precisa una revolución. Kroos, Bale, Isco, Lucas Vázquez o bien Marco Asensio ni tan siquiera formaron en el once inicial y tal vez no vuelvan a vestir de blanco.

La matinal fue tan desapacilbe futbolísticamente hablando que ni tan siquiera dieron señales de vida Fede Valverde y Brahim, que en las últimas semanas habían aportado un rayo de esperanza al Madridismo con su entusiasmo. Tal es de esta forma, que el malagueño fue reemplazado en el momento de juego.

El juego del Real Madrid fue deprimente. Leal reflejo de lo visto durante la época. Carvajal, desquiciado; Varane y Nacho, navegando; Modric, desaparecido; Benzema, fallón; y Vinicius, circense. Solo Marcelo apareció con dos incorporaciones ofensivas que hacía bastante tiempo que no se veían. 

El encuentro dejó imágenes que hemos visto repetidas a lo largo de todo el curso. Benzema, fallando un tanto cantado con un disparo al palo. Keylor sacando manos salvadoras. Y Varane dejandose ganar la espalda a fin de que Guardado sirva el tanto a Loren en el segundo palo.

Molesto con la imagen ofrecida por su equipo, Zidane procuró la reacción dando entrada a Marco Asensio y también Isco, mas la descomposición era tal que aun Jesé halló el tanto. Junior dejó en patentiza a Carvajal y Varane para servir el tanto al ex- del Real Madrid, que jamás volverá a tener un balón tan cómodo en el área.

El baño que le dio el Betis al Real Madrid en la segunda parte fue de vergüenza. Y todavía gracias de Keylor Navas. El 'fin de fiesta' tuvo como conclusión la ausencia de Bale. El galés vio todo el partido desde el banquillo en lo que habría de ser su despedida como futbolista blanco. Si su caso no da un giro de 180 grados, Bale va a tener el final que merece su irregular trayectoria en el Real Madrid.

El Betis no deseó hacer sangre de un Real Madrid que terminó con un Isco repartiendo palos en un signo de impotencia. Este Real Madrid es ya historia. Descanse en paz.