El Real Madrid sacó adelante el examen de Mendizorroza y metió presión al Barça cara la visita azulgrana de este domingo al Wanda Metropolitano. Los blancos tiraron de los fallos babazorros y del VAR para sumar una trabajada victoria.

El juego del conjunto blanco no se pareció en nada al exhibido hace 4 días frente al PSG en la Champions League. El cansancio pasó factura a los alumnos de Zidane. Tanto como la ausencia de Eden Hazard o bien Fede Valverde, 2 de los futbolistas que han liderado la mejora Madridista en los últimos partidoos.

Tampoco el Alavés dio tantas comodidades como los parisinos. Bien protegidos en torno a Pachecho, el equipo que dirige Asier Garitano complicó la rotación de balón de un Real Madrid cuyo único razonamiento ofensivo fue un palo de rebote de Gareth Bale y un disparo lejano de Casemiro tras un despeje imperfecto local.

La única semejanza con el duelo frente al PSG fue la benevolencia del VAR con los merengues. El miércoles le sirvió para librarse de un penalti y expulsión de Courtois. El día de hoy, le ha eludido un posible penalti solamente comenzar el partido.

Tras un caño a Sergio Ramos, Aleix Vidal fue derruido por Éder Militao, mas Cuadra Fernández interpretó que el ex- del Barça se había tirado y le mostró cartulina amarilla.

Desde la sala VOR ratificaron la resolución del árbitro abalear, pese a que las imágenes patentizaban el contacto. No fue la única acción polémica del partido. Ya con 0-1 en el marcador, asimismo hizo la vista gordita a unas resonantes manos de Modric en el área que, además de esto, podrían haber supuesto la segunda amarilla para el croata.

Los más veteranos recordarán las rayas del codificado para no abonados en las primeras emisiones del desaparecido 'Canal+'. Puesto que de este modo semejan ver las imágenes los asistentes del vídeo arbitraje cuando el Real Madrid está implicado.

Sergio Ramos se sintió inmune y forzó tanto la situación que al final 'obligó' a Cuadra Fernández a indicar el punto de penalti. El capitán del Real Madrid dió un codazo a Joselu que el agremiado tirotear no pudo obviar. Un penalti que Lucas Pérez convirtió en el fugaz empate de un Alavés que perdió la consistencia protectora tras el reposo.

La fuerte lluvia que recibió a los protagonistas tras el retorno de vestuarios no sentó bien a la defensa local, que se vio sorprendida por Sergio Ramos en un saque de falta botado por Toni Kroos. Todavía peor estuvieron los zagueros locales en el 1-2. Carvajal remachó a puerta vacía un rechace de Pacheco a un cabezazo a quemarropa de Isco.

Un tanto clave para abortar la reacción de un Alavés que apuró sus opciones hasta el final mas que se encontró con Areola y Marcelo, que sacó bajo palos un remate de Lucas Pérez.


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