Zinedine Zidane, adiestrador del Real Madrid, alardeó en la anterior que el partido tenía como primordial aliciente que el hecho de que en el Santiago Bernabéu se medían el primero y el segundo de la clasificación, mas el desarrollo del mismo no confirmó esta premisa.

 

El conjunto Madridista se halló todo tipo de comodidades para superar el examen ante su afición y no desperdició los regalos de un Granada que salió a jugar demasiado impresionado por el escenario y se mostró inofensivo en ataque y muy blando en defensa. Eso sí, al equipo de Zidane le entra el temblor y le asaltan las dudas aun en los partidos que domina de forma plácida. Tras ponerse con un 3-0 a favor suyo con solo media hora por disputar, el Granada fue capaz de recortar distancias en 2 jugadas que pusieron en cuestión a la zaga blanca. Los blancos terminaron pidiendo que el árbitro señalara el final del encuentro.

Solamente ponerse el balón en juego, los blancos se hallaron con el 1-0. En su primer acercamiento a la portería de Rui Silva, Bale supo localizarle las cosquillas a la defensa visitante con un pase al segundo palo con el exterior del pie y Benzema no desperdició el regalo.

El tanto alentó a los Madridistas, que parecieron prestos a solucionar el compromiso por la vía veloz aprovechando la bisoñez inicial que exhibieron los andaluces. Fede Valverde probó al meta visitante con un cabezazo a centro de Benzema (16') y más tarde Carvajal desperdició un claro codo con codo ante Rui Silva (26').

Por su lado, el Granada apenas dio señales de vida en el área de Areola. 2 disparos desviados de Puertas (18' y 39') fueron sus únicos acercamientos en todo el primer tiempo.

Tan cómodo se halló el Madrid que en ciertas fases de la primera mitad pareció levantar el pie del acelerador, adaptando demasiado. Uno de los desaparecidos era exactamente Hazard, que apenas intervino en todo el primer tiempo, siguiendo exactamente la misma línea que en sus precedentes partidos. Mas un regalo de Duarte dejó que el belga se estrenase al fin en la Liga momentos ya antes del reposo. El central del Granada obsequió un balón a Fede Valverde y este extendió cara Hazard, que superó por alto la salida del meta visitante con una vaselina.

El 2-0 parecía terminante, mas con este Real Madrid nada se puede dar por hecho. Ni tan siquiera cuando delante tiene un contrincante que se ve derrotado. Y eso que los blancos se pusieron en el minuto 60 con 3-0 en su favor tras marcar un golazo con un zapatazo desde la frontal.

Un grave fallo de Areola -se sostiene una semana más el discute de la portería- dejó que el Granada se metiese nuevamente en el partido. El meta francés se dejó hurtar la cartera en una acción en la que lo tenía todo a favor, y al procurar despejar el balón derruyó de una patada a Carlos Fernández. El resonante penalti fue transformado por Machís (67'). Y diez minutos después Duarte marcaba el 3-2 y metía el temor en el cuerpo al equipo de Zidane tras un córner mal protegido por los locales.

De ahí al final el Granada tuvo alguna opción para empatar y el Madrid para sentenciar, mas Zidane y los suyos solo pudieron respirar aliviados cuando en el descuento James hizo subir el 4-2 al marcador aprovechando una asistencia de Odriozola tras un veloz contragolpe.


Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo