El Real Madrid despidió un ciclo con una derrota frente al Betis que resume una temporada desilusionante. Y lo hizo con el más absoluto menosprecio de su afición, que ni tan siquiera consideró oportuno silbar frente al triste epílogo que le deparó su equipo. Para múltiples de los futbolistas que han dado al club 4 Champions League en 6 temporadas era su último partido con la camiseta blanca.

Si alguien le llega a decir a un apasionado che a inicios de año que se iban a clasificar para la Champions, este le tomaría por ido. Mas tras asaltar por vez primera en todo el curso la cuarta plaza la semana pasada, el Valencia lo tenía todo en sus manos para conseguir su objetivo. Y no falló. Castigó 2 fallos tremendos de los pucelanos y Carlos Soler y Rodrigo certificaron la participación para la máxima competición continental.

El Villarreal puso fin a su agonía al lograr matemáticamente la permanencia tras superar al Eibar por 1-0, con un tanto de Ekambi en una segunda parte en la que, tras preguntar el VAR, el árbitro anuló un tanto del Eibar a 5 minutos del final. El conjunto castellonense fue mejor en el primer tiempo, en el que desperdició claras ocasiones para anticiparse.

Con lo mal que comenzó el Valencia el curso y a falta de una jornada depende de sí para finiquitar em 'zona Champions', situación que ocupan por primera vez este curso. Y tampoco comenzó bien el choque frente al Alavés, puesto que Ximo Navarro hacía augurar otra debacle. Mas los tantos de Carlos Soler, Santi Mina y Gameiro devolvieron la sonrisa a una afición que se despidió de los suyos de la mejor forma.

Un doblete de Joaquín, el mejor del partido, dio los 3 puntos al Betis frente al Huesca, superfluos para clasificarse en Europa tras la victoria del Athletic contra el Celta. El Betis recibió al ya descendido Huesca en un partido extraño, con un Benito Villamarín despidiendo la época en casa con cantos de "Quique vete ya", a pesar de la victoria final de los suyos.

El Valladolid confirmó la permanencia de forma matemática frente a un Rayo que fue superior a lo largo de la mayoría del encuentro, mas que no supo aprovechar sus múltiples ocasiones. Con la derrota del Girona frente al Levante, el equipo de Sergio González festejó la victoria como un título, y más tras un partido donde, por juego y por estadísticas, su equipo no mereció la victoria frente a un Rayo que fue de más a menos, castigado con una enorme jugada individual de Sergi Guardiola.

El Espanyol se sujeta al sueño de la Europa League. La séptima plaza, que dejaría al conjunto blanquiazul regresar 12 años después a Europa, está todavía más bastante difícil por el hecho de que el Athletic tampoco falló y es el que tiene más opciones de terminar con ese 'caramelo', mas el equipo de Rubi cumplió en Butarque: debía vencer y ganó... Todo se va a decidir en la última jornada del torneo. Suceda lo que suceda, puesto que, ningún reproche.